12 de marzo de 2026
La trama se centra en dos hermanos que se reencuentran para hablar del estado de salud de su padre, gravemente enfermo. Lo que comienza como una conversación racional sobre cuidados y responsabilidades familiares pronto se convierte en una discusión llena de ironía, reproches y tensiones acumuladas durante años. A medida que avanza la conversación, los personajes empiezan a revelar sus verdaderas intenciones. Los recuerdos familiares, las rivalidades entre hermanos y las heridas del pasado salen a la superficie, transformando la situación en una cadena de momentos incómodos y profundamente cómicos. Mitad y Mitad juega constantemente con la línea que separa el humor de la incomodidad. Los autores construyen un texto lleno de diálogos rápidos, situaciones absurdas y giros inesperados que mantienen al público atrapado entre la risa y la sorpresa. La obra plantea un dilema moral complejo, pero lo hace desde la comedia, convirtiendo un tema delicado en una experiencia teatral divertida y provocadora. La química entre Carlos Chamarro y David Fernández es uno de los grandes motores del espectáculo. Ambos actores aportan personalidad, ritmo y contraste a sus personajes, creando un duelo interpretativo que sostiene la obra de principio a fin. Más allá de la comedia, Mitad y Mitad también invita a reflexionar sobre las relaciones familiares, la responsabilidad y el egoísmo. Las decisiones difíciles, las tensiones entre hermanos y los secretos que se arrastran durante años forman parte de una historia que, aunque exagerada por el humor, resulta sorprendentemente cercana. Con una puesta en escena sencilla y un texto muy bien construido, la obra demuestra que el teatro de comedia sigue siendo una de las mejores herramientas para hablar de los temas más delicados de la vida cotidiana. El público de Gran Canaria tendrá dos oportunidades para disfrutar de esta propuesta: el 5 de junio en el Auditorio de Agüimes y el 6 de junio en el Centro Cultural Guaires de Gáldar . Una comedia brillante que confirma que, cuando se trata de familia, las decisiones nunca son fáciles… y las discusiones casi nunca se quedan a medias. Porque en esta historia, todo acaba siendo mitad razón y mitad locura .